Jevsen no era feliz. Su padre tenia toda su vida planeada. Vivía como prisionero en una pequeña casa cerrada con llave, la que solo podía ser abierta a través de una computadora. Solo tenia derecho a un amigo y una amiga y todo estaba vigilado por cámaras En resumen su libertad fue tirada a la basura, no podía salir para nada.
-¡Padre!- le preguntaba siempre Jevsen- ¿Por que haces esto? Yo quiero salir, ser libre, conocer el mundo...
-Hijo- Le respondía el- No quiero que nadie te lastime jamas, aquí estas a salvo.
-Pero padre- le replicaba Jevsen- Estas exagerando.
-Algún día lo entenderás y me darás las gracias- le decía el padre, terminaba la comunicación y se ponía a llorar en su escritorio recordando esas heridas profundas en su frágil corazón.
Un día Jevsen, harto de todo eso y con ayuda de sus dos amigos, logro escapar de aquella prisión Cuando su padre se dio cuenta le dio un infarto y murió en el acto. Jevsen que nunca había salido a la calle y no tenia dinero, también murió y como no tenían familiares, a nadie le importo y la gente siguió viviendo.
Verdadera Oscuridad.